Sorpresa...
— Si, ya se me está notando, ¿verdad?— dijo Karen.
— Creo que el jefe no sabe de su embarazo señorita— dijo la mujer.
— Como si eso hiciera alguna diferencia — dijo Karen con tristeza.
Increíblemente su estado de embarazo desató la lengua de aquella mujer que continuó diciendo:
— ¿Cuánto tiempo tiene? ¿Sabe si es niña o niño?
Karen estaba sorprendida de que al entrar la señora ni siquiera la miraba y ahora un torrente de palabras salían de su boca, queriendo informarse del mínimo detalle.
— ¿Su