Los pocos minutos en el viaje de regreso a la fiesta fue en en silencio, Farid la dejó allí y al ella descender del auto de él dijo:
— No te preocupes, no ha pasado nada, de hecho dudo que volvamos a vernos otra vez.
Ella respondió con voz apagada y con vergüenza.
— La idea era intercambiar números después de una buena conversación, pero esto se salió de mis manos, lo lamento.
— ¡Adiós mujer hermosa!— dijo él.
Ella vió como el auto se alejaba, que increíble sentimiento tenía en su pecho, por un