Ella es única para mí...
Farid apretó la mandíbula, había olvidado lo de su supuesto compromiso matrimonial y respondió:
— Está algo quebrantada de salud, nada serio, pero prefirió quedarse en casa.
— ¡Qué pena! Hubiera disfrutado muchísimo de este espectáculo — dijo ella.
Karen estaba agradecida de que la prometida de Farid se hubiera enfermado, hubiera sido más difícil acercarse a él, teniéndola cerca, aunque le picaba la curiosidad por conocer a la chica.
—¿Le gustó la nota de agradecimiento o la tiró a la basura?—