— que te largues Lisandro!!— grité cuando lo vi a mi lado caminando junto a mí.
No quería verlo en este momento no podía hacerlo me sentía tan humillada, me sentía tan rebajada es como si de repente ya yo no tuviese dignidad.
Me había corrido de su casa sin siquiera dejar despedirme de los niños, sin buscar ni ropa o identificaciones el solo me había ordenado irme como estaba en ese momento.
No sabía dónde diablos iba a ir.
Ya no tenía apartamento
Ya no tenía casa.
Tampoco tenía una famil