Royal estaba en su oficina, revisando unos documentos importantes, cuando el sonido de su teléfono interrumpió su concentración. Luego, miró la pantalla y vio el nombre de Kisa.
—Maidana —pronunció él.
La voz femenina al otro lado respondió vacilante.
—Señor Fankhauser...
—Estaba esperando tu llamada —agregó Royal.
Kisa respiró profundo antes de soltar las palabras que habían estado pesando sobre ella.
—Ya tomé una decisión. Voy a aceptar la propuesta, así que solo dígame qué tengo que hacer.