Mundo ficciónIniciar sesiónConfundida por lo que me habían dicho, niego ante sus palabras y ello hace que, con respeto, coloquen una de sus rodillas en el suelo y con sumo respeto me saluden al unísono, tan perfectamente que se nota que lo han hecho muchas veces.
— La saludamos, jefa y le agradecemos por lo que ha hecho por nosotros — dicen todos.— Yo no…— ¡Charlotte, ven rápido! — grita el señor Holftmann y yo me marcho— Nos vemos después.— Nos despedimos de usted, jefa — dicen y yo me marcho aturdi





