Cada clan, tenía su manera de dirigir su manada. De la única manera que un clan se metiera con otro, era solamente para doblegarlo y/o hacerlo caer. En este caso, el gran señor del clan suizo, había tomado a personal la muerte de su hijo e ignorando las normas propias, había ido a vengarlo.
Todos sabían que las muertes de alfas que lucharan por amor, era algo de lo que no debían meterse, después de todo, cada uno había aceptado su destino al presentarse delante del otro alfa y luchar por dicha