Narrado por Luke Brown
Si algo me ha demostrado este baby shower es que soy el payaso favorito de esta familia. He sido sometido a humillación tras humillación, con la mayoría de las dinámicas. La de yo poniéndole el pañal al muñeco tuvo que ser el tope del pago de mi condena.
¿Era mi culpa que poner un pañal sea tan difícil? Culpa mía no era, culpa de los que sean que hayan diseñado esa cosa. Sin embargo, no guardo resentimiento a este evento por lo bien que la hemos pasado todos. Especialmente, Amanda y mi mamá. Ambas están muy ilusionadas con todo esto, y me gusta verlas interactuar en armonía. No es que dudase de que eso fuese posible, sino que, con todo el drama familiar, tenía mis inseguridades.
La tarde ha ido como debe ir, muchas risas, momentos agradables y algunas lágrimas a la expectativa de lo que serán los nuevos bebés de la familia. Ni una lágrima vino de las embarazadas o embarazadores, sino de los abuelos, como era de esperarse también.
El día ha ido tan bien que hasta