— Gracias chicas, por esta noche tan maravillosa y llena de entretenimiento, hacía tiempo que no me divertía tanto — Expresó la madre de Gerald.
— No se preocupe madrecita, usted es mi madre ahora y merece divertirse — Exclamó Samantha trabando su lengua.
— Nos comunicamos en la mañana amiga — Mencionó Isabel.
Las chicas se despidieron y dieron por concluida su noche.
Samantha llegó a su casa a altas horas de la madrugada bastante ebria, Gerald estaba aun despierto esperando que llegara, pero S