El ama de llaves se dirigió a la puerta para abrir y recibir a otro invitado, se trataba de la prima de Gerald.
— ¡Hola! Creo que llegué tarde — Exclamó sarcásticamente.
Había llegado con su amiga a la reunión, el ama de llaves le dio acceso a la casa y entraron saludando a todos como si fueran el centro de atención.
Cuando ya todos estaban reunidos, Gerald se levantó y alzó la copa tocándola con un cuchillo de plata para hacer el sonido respectivo de campanadas que se hacía para anunciar algo.