Luego de un par de días después del evento de Connie, Samantha se encontraba en su habitación cuando recibió una llamada.
— Hola Sam, ¿Cómo estás? — Exclamó con entusiasmo.
— ¡Isabel! Qué sorpresa, estoy muy bien. ¿Tú cómo estás? — Respondió Samantha con alegría.
— Amiga excelente, te extraño mucho, tengo muchas cosas que contarte, quiero que nos veamos.
— Amiga también te extraño. ¿Cuándo nos podemos ver?
— Bueno, estaba pensando que nos viéramos en la casa de playa de Leonardo y que pasaras l