Samantha no pudo evitar ruborizarse, pero no quería caer en el error de malinterpretar las cosas. Gerald fue muy directo con cada cláusula del contrato, no podía enamorarse de él, no lo tenía permitido. Prefirió reemplazar ese pensamiento por otro, se enfocaría en lo malo que le había hecho pasar y así evitaría sentirse aún más atraída hacia su jefe. En cierta parte, no se sentía cómoda fingiendo frente a Connie, la niña no merecía ser engañada de esa manera, pero era lo mejor, así estaría feli