La impresión dejó fría a Hannah, nunca mejor dicho. ¿Cómo que era el dueño del lugar? Espera… ¿Acaso el Grupo Seele no se dedicaba exclusivamente a la gestión en términos tecnológicos? Había estudiado el organigrama y sus derredores, y no sabía nada sobre eso.
Percibiendo su duda, Andrew sonrió y explicó con calma:
—El Grupo Seele no es mi único negocio, señorita Roth; sin embargo, es más o menos el principal. Lamento no haberle informado al respecto, pero son negocios que no interfieren con mi