22. La profecía
El despacho de Gabriel estaba sumido en una penumbra matutina cuando Blake entró, cerrando la puerta tras de sí. El alfa estaba de pie junto a la ventana, su mirada perdida en el horizonte distante. Blake tosió ligeramente para llamar su atención.
—Gabriel, necesitas escuchar lo que descubrí —anunció Blake, su tono revelando la seriedad del asunto.
Gabriel se volvió hacia él, sus ojos oscuros como el plomo reflejando una mezcla de ansiedad y determinación.
—Dime, Blake. ¿Qué encontraste?
Bla