El médico asintió.
—Hasta ahora todo está muy bien, y efectivamente la señora está embarazada —comunicó.
Vanessa mordió sus labios, suspiró profundo, miró a Ryan, y él a ella, ambos sonrieron.
—Esto que parece una avellana es su bebé. —Señaló con el dedo al monitor.
Ryan enfocó su mirada en la pantalla, miró aquel diminuto ser y sintió una emoción tan grande, la misma de cuando supo que Hope era su verdadera hija. Para Vanessa fue igual, percibió que los latidos de su corazón se aceleraban