Capítulo 58.
Siento como Jason me hace morir de placer, con su rostro entre mis piernas, estimulando mi sexo con habilidad. Él nunca antes había hecho algo como eso, lamer mi sexo de esa forma mientras a su vez tenía dos de sus dedos en mi interior. El placer era incontrolable y tuve más de un orgasmo en su boca.
—Jason… ¡Eso se siente increíble! —lo atraigo de nuevo hacia mí, abrazándolo con fuerza, mientras intento controlar mi agitada respiración.
—¿Fue lo suficientemente bueno como para complacerte? —pr