Capítulo 142.
Soltando un jadeo de dolor, no puedo impedir que Brandon me empuje a los asientos traseros de mi coche, y esposo mis manos detrás de mi espalda, dejándome completamente indefensa.
—¡Oye! —repito molesta, intentando forcejear— ¿Qué mierda crees que haces?
—Fuiste muy inteligente, huir y esconderte en medio de las montañas a acampar, creíste que no te encontraría, ¿No es verdad?
Brandon entra en el coche por la puerta del conductor y se gira hacia mi, llevando sus manos a mi cuerpo para comenzar