Capítulo 33. Resistir el deseo.
Capítulo 33.
Resistir el deseo.
Al ver que él la saca de la ducha y la sube sobre el mesón del lavamanos, Gildris se aleja rápidamente, intentando recobrar el aliento.
—Espera, espera, por favor, Bastián, por favor. —Bastián la mira confundido.
Ella intenta calmar sus emociones sujetándose del pecho.
—¿Qué pasa? ¿Acaso no lo deseas? ¿No te provocan nada mis besos? ¿Mis caricias?
—Sí, sí, Bastián, todo, contigo siento todo, eres un hombre increíble, me haces sentir muchas cosas, pierd