Mi suegra y el doctor Vallejos llegaron a un lugar impresionante, donde todo estaba dispuesto para que el pudiera llevar a cabo el plan que venía guardando desde hacía tiempo. Valeria estaba muy nerviosa, no sabía con que se encontraría, llevaba los ojos vendados y él la guiaba sutilmente hacia aquel lugar desconocido. – Estoy empezando a ponerme nerviosa cariño, ¿por fin me vas a decir a donde me llevas? Preguntó ella con curiosidad. – Aguanta un poco más, ya estamos cerca, no seas curiosa – r