Ahora en la familia se dibujaba un aire de felicidad extraordinario, las nubes grises empezaban a disiparse y eso definitivamente representaba una alegría superior. Después del incidente en la cabaña del bosque Alex y su madre se habían reconciliado y por ende decidieron dejar el pasado atrás y comenzar de nuevo lo cual era increíble, pues los dos lo merecían, ya había sido suficiente de tantas tristezas, de cargar a cuestas ese peso de la culpabilidad y el abandono. Luego de una cena increíble