Todo estaba preparado para nuestro viaje, mi madre se había emocionado muchísimo por quedarse con los gemelos, pero más que nada porque yo se lo pedí, jamás imaginó que después de todo lo que sucedió en el pasado yo pudiera manifestarle algún tipo de confianza, y mucho más si se trataba de mis propios hijos. Y honestamente no sentía confiar en ella aún, pero el hecho de saber que mi tía Amelia y el abuelo estarían cerca me tranquilizaba, no me gustaba estar experimentando esa clase de sentimien