—¿Que tienes Leonor?, ¿por qué estás llorando? — Le pregunta inquieta. — Te vi bajar las escaleras con tus mejillas empapadas en llanto.
—No es nada, señora Betty, eso solo que me siento un poco triste porque mi hermana va a casarse y ya no la veré todos los días como de costumbre.— Ella responde mientras limpia sus lágrimas con un pequeño pañuelo blanco de algodón.
—Te comprendo, pero no te sientas así, tú podrás venir aquí cuando quieras, todos los días si así lo deseas, esta también será tu