—Buenas noches mi madre hermosa, ¿cómo estuvo tu día?.— Saluda afectuoso.
—Buenas noches, hijo mío, muy bien, demasiado tranquilo, los niños se están portando bien por ahora, espero continúen así.
—Me alegra que los chicos estén mas calmados, ya verás que serán aún mejor..
—Eso espero, por cierto, una mujer llamo esta tarde, se escuchaba alterada, enojada, preguntó por ti.— Dice pensativa.
—¿Cómo así?, y ¿quién era?, ¿Dejo su nombre?, ¿Qué dijo?.— Le pregunta desconcertado.
—No hay mucho que te