Mundo de ficçãoIniciar sessãoSalir así de un evento como ese era un lujo que solo alguien como él podía darse, alguien a quien no le importaban los chismorreos. Le abrió la puerta y dejó que pasara primero, cerró dejando tras de sí una Camila entre sorprendida e indignada.
Volvió a tomarle la mano para cruzar el lobby del edificio hasta los ascensores. No decía nada y Deanna no preguntaba, solo lo seguía. Parecía que eso era lo que él quería: silencio. Ella sabía que internamente estaba batallando con sus demonios.






