Buscaba olvidarse de todo, ya no quería pensar en nada más, solo estar con su familia, con Deanna. Esas dos semanas se dedicó a pasar tiempo con ella, acompañándola al teatro, presenciando los ensayos, llevándola a cenar. Hasta se escaparon un fin de semana fuera de la ciudad. “Necesito mimarte”, le dijo para convencerla de dejar a los niños con Susan.
Y salieron ese viernes por la noche a cenar, él sabía cómo halagarla. Condujeron toda la noche hasta la pequeña cabaña; desayunaron bajo los ár