Los Crusher eran una familia unida. Cada nacimiento de un nieto los convocaba a todos y nada iba a detenerlos. De a poco fueron ocupando la sala de espera; primo Charles con Camila, luego Harry y Amanda y finalmente llegaron Philippa y la abuela. A Leonard tendrían que sacarlo de ahí a punta de pistola, porque ya le había dicho a Susan que no se movería.
- ¿Qué tal si bajamos a tomar algo y nacen? No me lo voy perder por un café – Declaró firme.
-No creo que nazcan tan rápido, Leonard. Además,