A la mañana siguiente Margaret se despertó sola en la habitación, lo que le permitió un momento para rememorar todo lo sucedido la noche anterior, sus mejillas se pusieron rojas de solo pensarlo, se sentó sobre la cama pero inmediatamente lo lamento su zona intima estaba muy sensible, al levantarse pudo ver la mancha de sangre sobre las sabanas, allí estaba la prueba de que ya era oficialmente una mujer camino hacia un gran espejo que había junto la cama y se observo un momento se veía igual pe