Mundo ficciónIniciar sesiónNo es hasta que estoy en el tren, camino a Vermont, que logro comer algo. He pedido un emparedado de queso, principalmente porque no me quiero desmayar a mitad de camino, o peor aún, cuando esté frente a Luca. Necesito estar fuerte y muy lúcida para saber qué demonios voy a enfrentar.
Con mi cabeza apoyada en la ventana, viendo como el panorama se hace distante al paso que avanza el tren, no pienso en otra cosa más que en las personas que quiero. Un a







