Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de llegar a casa, mi hermana decidió tomarse algo de tiempo para darse una ducha y también para tomar una siesta. Entre el miedo y toda la emoción que significó viajar hasta aquí por primera vez quedó exhausta. Y no la culpo. Lo bueno es que durante las horas que mi hermana estuvo en su habitación, descansando, yo pude desempacar las pocas cosas que he traído hasta ahora, para ir ordenándolas en la habitación







