Escucho decir a Chloe: —Lindo suéter —, aunque su halago lo tomo con pinzas, creo que es su forma de intentar desviar mi atención de la puerta de su jefe.
—Ah, sí ¿gracias?— Me incorporo en mi silla, dirigiendo mi atención al ordenador y verifico la hora: 8:23. Tomo una bocanada de aire y luego permito que fluya por mis pulmones y luego fuera de mi cuerpo. «Esta es mi idea. Puedo hacerlo» Me animo mentalmente.
Espero que el tiempo avance mientras finjo hacer algo en el ordenador. Ayer saqué el