—¡Ya no sigas dejando frases a medias, por favor!— Si suena a súplica es porque así lo siento, empieza a ser frustrante que deje cosas a medias ¿qué demonios pasa por su cabeza? ¿se está arrepintiendo de hacer esto? ¿no me cree digna de ser su esposa aunque sea de mentiras? Pues podría decírmelo a la cara.
—Lo siento, no volverá a pasar.
Mas te vale.
—Eso espero. Lo otro es —Esta vez antes de formular la pregunta acabo con el vino que queda en mi copa—, durante estos meses que se nos vienen ¿po