— Eso sí que no lo vi venir— me decía Mara mientras le hablaba por teléfono. La fiesta había salido muy bien y todos estaban contentos, pero sin duda había traído muchas más sorpresas de las que habíamos imaginado.
—¿Te refieres a mi inesperado cuñado o a la invitación a una luna de miel?— pregunto y la escucho resoplar.
—Debo decir que me refería a la luna de miel. ¿Ir a Las Vegas a la inauguración de un hotel de la cadena Bellagio? ¿Con una invitación particular y justo en el día de los en