—¿Hermosa fiesta, no lo crees? — me preguntaba Eliot.
—Y ni siquiera ha comenzado, y es pequeña, y no sabes la cantidad de dolores de cabeza que me ha dado. Lisa insistió en encargarse de parte de la coordinación, pero tuve que contratar a alguien. Ella y yo estamos con demasiadas cosas como para preocuparnos por estas tonterías.
—Pero todo sea para mantener la fachada—decía él y yo simplemente tenía que asentir— Por cierto... Imagino que una linda abogada Está también invitada— dijo y yo vo