Rhen y Gwen:
Los labios de Rhen eran suaves, cálidos y gentiles, mientras se deslizaban sobre los de la bella chica de cabello oscuro; el corazón de Gwen palpitaba frenético, eufórico en el centro de su pecho, mientras miles de emociones la abordaban de manera violenta.
Recuerdos, aterradores y enfermizos recuerdos desgarraban las paredes de su mente, intentando alejarla de los brazos de Rhen para volver a sumirla entre las garras de la oscuridad. Una parte suya, una parte sombría y oscura, la