Bianca se paseo por los hermosos y extravagantes jardines del lugar. Las flores blancas de los lubustros parecian resplandecían ante la oscuridad de la noche y la delicada iluminación del lugar. Todos los invitados la observaban con miradas maravilladas, como si contemplaran a una verdadera princesa o incluso un hada convertida en realidad, extraida de sus mas delirantes sueños.
La bella prostituta simplemente les devolvía el gesto de una sonrisa amable, mientras seguía avanzando por los jardin