La chimenea de la cabaña que compartían Paula y Juan Andrés estaba encendida, sobre la mesa reposaban dos copas de vino, de fondo musical se escuchaba: «Con olor a hierba by Emmanuel»
«No te salgas de mis brazos, sigue echada, así, en la hierba. Quiero andarte paso a paso, recorrerte como hiedra…»
Los labios de Juan Andrés, tan candentes como el fuego, recorrían la línea de la garganta de Paula, ahí sobre aquella la alfombra la tenía desnuda bajo su cuerpo, la luz de la fogata volvía su piel do