CAPÍTULO 21: ¿Vendiendo el alma al diablo?
Luego de dejar a Cris en la escuela, Juan Andrés se dirigió donde la única persona que podía ayudarlo, bajó del taxi, canceló el servicio, el dinero que le dejó Inesita, no era mucho, y necesitaba conseguir empleo en lo que él había estudiado, y claro que no se iba a humillar ante sus padres.
«Pero tendré que soportar a Mariela» apretó los puños cuando miró el edificio de una de las mejores agencias de publicidad del país.
Inhaló profundo, se quedó pe