Mundo ficciónIniciar sesiónNo podría evitar a Matteo para siempre, aunque la idea era de lo más tentadora. Sin embargo media hora no era para siempre, pensó. Tal vez podía ocultarse media hora más. Si tan solo el ocultarse lograra que los problemas desaparecieran.
Lia agarró el pomo de la puerta, pero en vez de girarlo apoyó la frente sobre la puerta. Apretó los ojos y esperó que el valor apareciera.
Ella se recordó que había dejado a Matteo en la sala y él pronto necesitaría de su ayuda aunque no lo da







