Toda la noche Héctor desesperadamente trató de percibir el olor que tanto había amado, extrañado y al mismo tiempo que había logrado mantener su poca cordura en orden, pero en ese instante...
Sin importar cuanto, que tan fuerte o que hubiera hecho Ethan para ayudarlo a liberarse, le fue... imposible.
Al principio, Ethan se sentía muy confundido y preocupado, pero al pasar la noche entera y no conseguir nada, su poco orgullo ya herido, fue aplastado completamente.
—¡¿Es broma?! ¡¿Qué carajos te