Sebastián
—No debemos ir a esta reunión —decía Connor, jadeando. Había estado un par de horas lejos de mi mate y ya la extrañaba.
—Ella va a estar bien, ya lo verás. Volveremos y tendremos más tiempo con ella.
—Podríamos encerrarnos con ella un par de días a solas en su cuarto... —dice mi lobo, y y