XI Productividad
Despertarse en una cama que no fuera la suya empezaba a volverse habitual para Luka. Y la de Alessa era cómoda, ella había invertido en un buen colchón y ya imaginaba porqué. ¿Cuántos hombres habrían pasado por allí? El recuerdo del desarrapado que huyó por la ventana lo inquietaba. Ella llevaba extraños a la intimidad de su casa, los metía a su cama y muy probablemente dormía con ellos como ahora lo hacía con él, en completa calma, confiada, sin imaginar las intenciones oscuras que pudieran ten