27. Falta poco.
SAMANTHA
Ya estaba en el último mes de mi embarazo, las cosas con Gabriel habian estado bien, estaba feliz, emocionado, y ya había adaptado la otra habitación para que fuera del bebé, se habia vuelto loco, comprando tantas cosas.
- Gabriel, el bebé no necesita tanto - levanté un juguete- no va a salir caminando.
- Eso es lo que yo decía, pero, ya sabes que no se puede razonar con él- exclamó Marie, que habia ido para ayudarme a ordenar la habitación.
- Si lo sé, a su alteza no se le niega n