Tercer libro: Capítulo 9.
Emma depositó el beso más dulce en la frente de Liam, sonriéndole con amor, aunque él no podía verla.
Había transcurrido una semana completa desde que él había caído postrado en cama, semana en la que ella había tomado la decisión de enviar a Liliana hacia donde Sofía, pues sabía que no podía mantenerse a cargo de la niña, y de Liam al mismo tiempo, pero no podía dejar a su esposo abandonado allí tampoco, a la suerte, así que con una mentira había engatusado a la pequeña, convenciéndola de pasa