Segundo libro: Capítulo 6.
CAPÍTULO 6: MADRUGADA.
El tiempo se resbaló de ellos lo suficientemente rápido como para que ambos perdieran la cuenta de los minutos que habían permanecido acariciando sus labios con suavidad. Las manos de Emma enroscadas en el cuello del rubio, el perfume de Liam deslizándose por sus fosas nasales, el cálido contacto de ambos, por un instante ocasionó que Emma se volviera ajena a la realidad, por todo el tiempo que perduró aquel suave beso, ella solo pudo detenerse a pensar en la dulzura de a