Mundo ficciónIniciar sesiónUna hora después Arthur y Beatriz llegaron a la mansión Blanchett, la llevaba cargada en sus brazos para que no se esforzara de más
- yo puedo caminar por mi cuenta
Le reprocho ella, nunca le gusto verse débil, pero en realidad no podía moverse mucho
-estas herida es mejor que yo te lleve
Ella tenía un semblante afligido y con rastro de arrepentimiento en sus ojos
-puedo sanar más rápido que una p







