Salí demasiado contento de la casa de mis suegros, quería regresar cuanto antes a casa y dormir con hannah en mis brazos, en nuestra cama, en nuestra habitación. Al principio me costó un poco de trabajo hacer que aceptara, a pesar de que me había dicho que sí, pues de vuelta a casa la tensión sexual se hizo casi palpable, era obvio, hace tres días hicimos por primera vez el amor y después de besarnos y acariciarnos toda una tarde era necesario, sin embargo ninguno de los dos quiso dar el primer