La luz que pega en mi rostro es cálida e incómoda, agudiza mi dolor de cabeza. Los recuerdos de la noche anterior llegan a mi mente de golpe y lo que más me hace sentir como basura es como trate a Hannah ella.no merecía nada de eso, solo lleve mi enojo con ella. Abro los ojos lentamente encontrándome con la foto que está en su mesita de noche.
¡Díos la he cagado!.
Giro en la cama buscándolo a mi lado.
— ¿Estás despierto? — Pregunta al pie de la cama con la mirada baja.
— Eeh…yo…yo — Los nervi