Toda la noche dormí incómodo por dos simples razones: uno, no quería acercarme a Hannah y que mi cuerpo reaccionara. Dos, tenerla cerca y recordar su cuerpo fue una tentación enorme. Estiro mi cuerpo haciendo crujir mis huesos y me doy cuenta de que estoy solo en la cama, no me importa realmente pero necesito un café.
Salgo de la habitación y bajo por las escaleras, al acercarme escucho risas, abro la puerta y me encuentro con una escena linda, Hannah y Nayeon cocinando.
Nunca había imaginado