Easen y Kathy sentados en el sofá, coqueteando como jóvenes adolescentes es todo lo que está bien en la vida.
Sabían con certeza de que tendrían que limpiar todo el desastre que las personas estaban haciendo por todos lados y ni imaginar los dormitorios que llegaron a abrir en el piso de arriba.
Nada de eso importaba ahora, estaban juntos y felices.
Incluso había visto que sus mejores amigas ya se habían perdido para ir con los hermanos de su marido, a la mañana les exigiría detalles, les saca