Ross lo miró desde arriba mientras que Ramiro lo abraza arrodillado. Ramiro cierra los ojos disfrutando de su tacto.
—Lo hiciste bien.
Ross besa sus fríos labios, procediendo a quitarle la ropa, es tiempo de comer.
(...)
Ramiro toca el pecho de Ross, sintiendo sus latidos.
«Está vivo»
Desliza los dedos por sus pezones, pasando por los abdominales.
«Nunca envejecerá, morirá o enfermará»
Se acerca hasta sus labios pero sin tocarlos.
—Te amo, Ramiro—Ross acaricia su rostro.
«Es justo lo que era cu